domingo, 20 de mayo de 2018

Felicidad clandestina - Clarice Lispector


Hoy os traigo un relato de Clarice Lispector (1920-1977), escritora de origen judío nacida en Ucrania, que se instaló junto a su famlia siendo niña primero en Recife y luego en Río de Janeiro, para convertirse en la gran dama de las letras brasileñas.


Felicidad clandestina

Ella era gorda, baja, pecosa y de pelo excesivamente crespo, medio amarillento. Tenía un busto enorme, mientras que todas nosotras todavía eramos chatas. Como si no fuese suficiente, por encima del pecho se llenaba de caramelos los dos bolsillos de la blusa. Pero poseía lo que a cualquier niña devoradora de historietas le habría gustado tener: un padre dueño de una librería.

No lo aprovechaba mucho. Y nosotras todavía menos: incluso para los cumpleaños, en vez de un librito barato por lo menos, nos entregaba una postal de la tienda del padre. Encima siempre era un paisaje de Recife, la ciudad donde vivíamos, con sus puentes más que vistos.

Detrás escribía con letra elaboradísima palabras como «fecha natalicio» y «recuerdos».

Pero qué talento tenía para la crueldad. Mientras haciendo barullo chupaba caramelos, toda ella era pura venganza. Cómo nos debía odiar esa niña a nosotras, que éramos imperdonablemente monas, altas, de cabello libre. Conmigo ejerció su sadismo con una serena ferocidad. En mi ansiedad por leer, yo no me daba cuenta de las humillaciones que me imponía: seguía pidiéndole prestados los libros que a ella no le interesaban.

Hasta que le llegó el día magno de empezar a infligirme una tortura china. Como al pasar, me informó que tenía «Las travesuras de Naricita», de Monteiro Lobato.

Era un libro gordo, válgame Dios, era un libro para quedarse a vivir con él, para comer, para dormir con él. Y totalmente por encima de mis posibilidades. Me dijo que si al día siguiente pasaba por la casa de ella me lo prestaría.

Hasta el día siguiente, de alegría, yo estuve transformada en la misma esperanza: no vivía, flotaba lentamente en un mar suave, las olas me transportaban de un lado a otro.

Literalmente corriendo, al día siguiente fui a su casa. No vivía en un apartamento, como yo, sino en una casa. No me hizo pasar. Con la mirada fija en la mía, me dijo que le había prestado el libro a otra niña y que volviera a buscarlo al día siguiente. Boquiabierta, yo me fui despacio, pero al poco rato la esperanza había vuelto a apoderarse de mí por completo y ya caminaba por la calle a saltos, que era mi manera extraña de caminar por las calles de Recife. Esa vez no me caí: me guiaba la promesa del libro, llegaría el día siguiente, los siguientes serían después mi vida entera, me esperaba el amor por el mundo, y no me caí una sola vez.

Pero las cosas no fueron tan sencillas. El plan secreto de la hija del dueño de la librería era sereno y diabólico. Al día siguiente allí estaba yo en la puerta de su casa, con una sonrisa y el corazón palpitante. Todo para oír la tranquila respuesta: que el libro no se hallaba aún en su poder, que volviese al día siguiente. Poco me imaginaba yo que más tarde, en el curso de la vida, el drama del «día siguiente» iba a repetirse para mi corazón palpitante otras veces como aquélla.

Y así seguimos. ¿Cuánto tiempo? Yo iba a su casa todos los días, sin faltar ni uno. A veces ella decía: Pues el libro estuvo conmigo ayer por la tarde, pero como tú no has venido hasta esta mañana se lo presté a otra niña. Y yo, que era propensa a las ojeras, sentía cómo las ojeras se ahondaban bajo mis ojos sorprendidos.

Hasta que un día, cuando yo estaba en la puerta de la casa de ella oyendo silenciosa, humildemente, su negativa, apareció la madre. Debía de extrañarle la presencia muda y cotidiana de esa niña en la puerta de su casa. Nos pidió explicaciones a las dos. Hubo una confusión silenciosa, entrecortado de palabras poco aclaratorias. A la señora le resultaba cada vez más extraño el hecho de no entender. Hasta que, madre buena, entendió al fin. Se volvió hacia la hija y con enorme sorpresa exclamó: ¡Pero si ese libro no ha salido nunca de casa y tú ni siquiera querías leerlo!

Y lo peor para la mujer no era el descubrimiento de lo que pasaba. Debía de ser el horrorizado descubrimiento de la hija que tenía. Nos espiaba en silencio: la potencia de perversidad de su hija desconocida, la niña rubia de pie ante la puerta, exhausta, al viento de las calles de Recife. Fue entonces cuando, recobrándose al fin, firme y serena, le ordenó a su hija:

-Vas a prestar ahora mismo ese libro.

Y a mí:

-Y tú te quedas con el libro todo el tiempo que quieras. ¿Entendido?

Eso era más valioso que si me hubiesen regalado el libro: «el tiempo que quieras» es todo lo que una persona, grande o pequeña, puede tener la osadía de querer.

¿Cómo contar lo que siguió? Yo estaba atontada y fue así como recibí el libro en la mano. Creo que no dije nada. Cogí el libro. No, no partí saltando como siempre. Me fui caminando muy despacio. Sé que sostenía el grueso libro con las dos manos, apretándolo contra el pecho. Poco importa también cuánto tardé en llegar a casa. Tenía el pecho caliente, el corazón pensativo.

Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí unas líneas maravillosas, volví a cerrarlo, me fui a pasear por la casa, lo postergué más aún yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría por unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad. Para mí la felicidad siempre habría de ser clandestina. Era como si yo lo presintiera. ¡Cuánto me demoré! Vivía en el aire… había en mí orgullo y pudor. Yo era una reina delicada.

A veces me sentaba en la hamaca para balancearme con el libro abierto en el regazo, sin tocarlo, en un éxtasis purísimo. No era más una niña con un libro: era una mujer con su amante.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 19 de mayo de 2018

Las seis reglas de George Orwell

 

George Orwell (1903-1950), uno de mis escritores favoritos y uno de los ensayistas en ingés más depurados, nos dejó estos seis consejor para escribir bien. Aquí los tenéis:
Salud y libros.
               
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 18 de mayo de 2018

La vida, instrucciones de uso - Georges Perec


Título: La vida, instrucciones de uso
Autor: Georges Perec
 

Páginas: 640
 

Editorial: Anagrama
 

Precio: 14,90 euros
 

Año de edición: 1992

Publicada en el año 1978, esta novela, arriesgada y singular como pocas, es una de las propuestas más vanguardistas del siglo XX, el texto más ambicioso de su autor y a la vez, una obra de culto que ha sido traducida a multitud de idiomas y que ganó el prestigioso Premio Médicis.

No es una obra fácil de leer y a pesar de eso, es probablemente una de las obras experimentales más leídas. Se basa en la descripción minuciosa y detallada, incluyendo varias generaciones, de los habitantes de un edificio parisino de ocho plantas, con un sótano adicional y varios trasteros, de manera pormenorizada y exhaustiva, como haría un entomólogo que acaba de descubrir un hormiguero. 

Está dividida en 99 capítulos, incluye más de mil personajes, de los que 167 son personajes principales que viven o han vivido en el edificio y el orden de los capítulos va recorriendo, siguiendo los movimientos del caballo del ajedrez, una de las fachadas del edificio, dividida verticalmente en sus plantas y horizontalmente en ocho habitaciones, con alguna que otra excepción. El libro está lleno de listas, enumeraciones  y retahílas, de reglas y permutaciones fijas, en un furor combinatorio típico de Perec.

¿Y qué es, en mi opinión, lo más extraordinario de este libro? Pues que a pesar de estar construido con repeticiones estereotipadas, resulta extrañamente entretenido y literariamente muy bello. El genio de este loco literato consiste en inventarse primero un corsé de reglas absurdas y aburridísimas, para luego crear textos maravillosos dentro de él, de una calidad literaria asombrosa.

Estamos pues, ante un puzle literario único y complicadísimo, escrito a lo largo de dos años de intenso trabajo y que se completa con una serie de índices analíticos al final y una lista de treinta autores de los que se han tomado citas textuales y se han empotrado en el texto, de manera que el lector avispado puede jugar a intentar localizarlas. Desgraciadamente, no se incluye la solución del pasatiempo.

No vas a leer ningún libro como éste, su complejidad y capacidad lúdica es asombrosa y estoy seguro que hay más claves y rompecabezas cultos que me han pasado desapercibidos. Una locura de texto, único en su género y una obra maestra, reverenciada por la crítica y por toda una cohorte de lectores entusiastas. 

Desde luego, es un ocho mil literario con todas las de la ley ¿Te atreves a leerlo?

Georges Perec (París, 1936 - 1982), hijo único de una familia de obreros judíos polacos emigrados a Francia, perdió a su padre en la Segunda Guerra Mundial y a su madre en Auschwitz. Fué adoptado por sus tíos paternos y educado en una escuela católica. Aunque su literatura está llena de juego y sentido lúdico, los recuerdos de la guerra le marcaron profundamente.

Estudió, sin llegar a licenciarse, sociología e historia en La Sorbona. Comenzó a publicar artículos y reseñas literarias, obtuvo una plaza de bibliotecario y en 1965 ganó el premio Renaudot con su primera novela, «Las cosas». A partir de ahí inició una brillante carrera literaria, basada en propuestas vanguardistas e innovadoras. Ingresó en el grupo Oulipo («Ouvroir de littérature potentielle», en español «Taller de literatura potencial») fundado por Raymond Queneau.

Perec utilizó abundantes juegos de palabras, lipogramas, anagramas y puzles. Es el autor del palíndromo más largo escrito en francés, una frase capicúa de más de 5.000 caracteres que podéis ver en este enlace. Es uno de los autores más originales, innovadores e imprevisibles.
                 
Georges Perec

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 17 de mayo de 2018

Huellas negras - Diego Cobo


Título: Huellas negras
Autor: Diego Cobo
 
Páginas: 144
 
Editorial: La línea del horizonte
 
Precio: 12 euros
 
Año de edición: 2018

En este libro, subtitulado «Tras el rastro de la esclavitud», el cántabro Diego Cobo informa de un periplo por cinco países relacionados de una manera u otra con el esclavismo, Jamaica, Gambia, Estados Unidos, Colombia y Cuba en busca de la huella que dejado en la sociedad y en la cultura la esclavitud y el tráfico de negros.

Bajo el lema «Hay que romperse para conocer», este admirable cronista inicia su pesquisa como un trabajo de investigación. Su tesis es que un tráfico que movilizó y cosificó a unos 15 millones de africanos durante tres siglos, causando más de ocho millones de muertos y un desarraigo brutal, tiene que haber dejado huellas fácilmente encontrables. Y la demuestra en sus cinco visitas a otros tanto países.

En resumen se puede decir que la consecuencia más palpable es convertir la negritud, el ser negro, en algo maldito, en un problema lleno de secuelas de todo tipo. Para los negros que siguen en África la pregunta ¿qué es esa negritud? no existe, ellos se ven a sí mismos como algo natural. Y para el resto, la negritud consiste en tener un oscuro pasado como esclavos, que les sigue afectando en su vida cotidiana.

Varios expertos sostienen que las consecuencias de la esclavitud, en forma de desarraigo, discriminación, menosprecio, falta de oportunidades y rechazo, siguen vivas hoy en día y no es fácil ver cómo pueden desaparecer. El esclavismo del pasado es el origen de a discriminación y la xenofobia de hoy en día. 

Por otro lado, se suele olvidar la vertiente económica del asunto. Las naciones europeas y estadounidense amasaron una enorme riqueza utilizando mano de obra gratuita, y las consecuencias, la división entre el norte rico y el sur pobre, se mantienen hasta el presente.

Una obra muy interesante, escrito con amenidad y con la profesionalidad de un periodista que va en busca de la verdad. Un libro estupendo.

Diego Cobo (Cantabria, 1986) es un periodista que escribe reportajes y crónicas de viaje. Ha  publicado historias sobre los buscadores de oro en Alaska, las viudas del terrorismo en Perú, los cortadores de caña que mueren trabajando en Nicaragua, el secreto de los velocistas en Jamaica o los apátridas de la República Dominicana, entre otros temas.

Sus trabajos se han publicado en periódicos y revistas de España y Latinoamérica, como El País, El Malpensante, Gatopardo, El Mundo y las revistas de viajes Travesías, Ocholeguas y Viajar, entre otras.

Diego Cobo
  
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Bilbao-New York-Bilbao - Kirbe Uribe

 

Título: Bilbao-New York-Bilbao
Autor: Kirbe Uribe 

Páginas: 207 

Editorial: Seix Barral

Precio: 7,95 euros

Año de edición: 2011
                 
Desde que arranca con una frase inolvidable, «Los peces y los árboles se parecen», esta novela me ha robado el corazón. Partiendo de un cuadro del pintor bilbaíno Aurelio Arteta (1879-1940) titulado «En la romería» y de una anécdota de su abuelo, pescador durante años a bordo del barco «Dos amigos», que cuando supo que iba a morir, salió de la consulta del médico con su nuera y quiso ir a un museo, en lugar de volver a casa, Uribe construye una novela bellísima y sencillamente, impresionante.
               
«En la romería» (1922) de Aurelio Arteta

No es una novela al uso, es un libro fragmentario, un puzle formado de multitud de piezas, enhebradas por un vuelo en avión Bilabo-New York-Bilbao, en el que el autor indaga en el pasado de su familia, tocando los más variados temas en clave poética con sensibilidad, ritmo y equilibrio, en pasajes que a menudo parecen poemas en prosa. Es una mezcla de dietario de un poeta nacido en un pueblecito marinero inmerso en la investigación de su pasado, un recorrido aparentemente anárquico por la cultura y la historia reciente del País Vasco y una delicada acuarela de un paisaje del Cantábrico.

En esta pequeña enciclopedia plegada de Euskadi se aprende queel euskera es como un mapa del tesoro, que un gesto puede ser el mensaje de despedida más tierno entre dos personas, que la memoria altera las historias, que hubo una época en la que el rascacielos más alto del mundo era el edificio Woolworth , la historia del buzo Mancisidor, parte de la vida y peripecias de Indalecio Prieto, cómo han ido evolucionando las aguas territoriales, el secreto de las maravillosas flores de cristal del Museo Harvard de Historia Natural y mil historias más. 


Porque éste es un libro inolvidable de historias de una familia de pescadores, una novela fragmentaria que elige un modelo alternativo a la narración lineal y decimonónica para hablar de tres generaciones. Un libro maravilloso y redondo.

Si alguien me preguntase por una introducción a la cultura vasca, un libro que sirviese como llave para entrar en la idiosincrasia de ese pueblo, le diría que leyese este libro.

Kirme Uribe (Ondárroa, 1970) es un poeta y escritor vasco, nacido en un pueblo de pescadores de la provincia de Vizcaya. Se licenció en Filología Vasca en la Universidad del País Vasco e hizo estudios de Literatura comparada en la Universidad de Trento

Ha desarrollado una carrera literaria moderna, internacional y variada: ha participado en proyectos multimedia que mezclan poesía y arte, ha participado en encuentros de escritores en América, Asia y África, ha traducido al euskera a autores muy importantes (Raymond Carver, Wole Soyinka y otros), ha colaborado en The New Yorker y sus poemas han sido traducidos a un buen número de idiomas.

En el 2001, su poemario «Mientras tanto dame la mano» supuso una revolución tranquila en la poesía vasca según la crítica, ganó el Premio Nacional de la Crítica y fué elegido por el PEN American Center mejor libro de poesía traducido al inglés en el 2017. Esta novela obtuvo el Premio Nacional de Narrativa en el 2009 y supuso el brillante debut en el mundo de la novela del gran renovador de la poesía vasca.
                
Kirme Uribe

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 15 de mayo de 2018

Cumandá - Juan León Mera

                 
Título: Cumandá
Autor: Juan León Mera
 

Páginas: 296
 

Editorial: Cátedra
 
Precio: 12,25 euros 
 
Año de edición: 2005

Publicada en 1879 en Ecuador y en Madrid en 1891, ésta es la primera novela ecuatoriana, una obra que tuvo mucho éxito desde un primer momento y fundó toda una literatura.

Subtitulada «Un drama entre salvajes», narra los atribulados amores entre una bella indígena de la etnia zápara, Cumandá (que significa cormorán blanco) y el blanco Carlos Orozco. Con una trama llena de giros y sorpresas, se sitúa entre la novela de aventuras y la novela sentimental, el romanticismo y el indigenismo típico del continente americano.

Entonces no se conocía muy bien la zona oriental del país, selvática y poco explorada; se sabía poco sobre los zácaras y los jíbaros, con fama de terribles y peligrosos, y a los habitantes de esa zona se les conocía como salvajes, lo que denota la diferencia cultural y social entre los indígenas y los colonos de país.

En ese contexto se cuenta esta historia, guiada por el hilo conductor del amor imposible y perseguido de la india y el blanco. Es interesante que la protagonista absoluta es la chica, ejemplo de bondad y dulzura, pero también de carácter, fuerza y voluntad indomable. Ella se enfrenta a su familia, su tribu y al mundo entero por su amado, es una verdadera heroína. Él desempeña un papel casi pasivo, noble y valiente, pero claramente secundario ante el trueno de enamorada que se ha echado.

El autor describe en largos párrafos el paisaje y la selva ecuatoriana, en pasajes tan frondosos y exuberantes como el país que retrata, con amenidad, aliento poético y de manera brillante, que no se hace pesada en ningún momento. Volcanes, picos, bosques y grandes ríos pasan por estas páginas con fuerza evocadora.

También se recogen descripciones de las costumbres y usos de los zácaras, hasta cierto punto pacifistas, y los jíbaros, guerreros insaciables. No deja de llamar la atención el contraste entre los salvajes indios, que parecen culpables de todo y, salvo la bella Cumandá, el paradigma de la barbarie, y los civilizados, blancos, católicos y nobles, una situación que se resumen en una frase: «La culpa era de los conquistadores, pero el inhumano proceder, de los indios».

La historia de amor se enmarca en el romanticismo, el padre de la chica odia a los blancos, hay tres intentos de asesinato, condenas a muerte, huidas, persecuciones, matrimonios a la fuerza, secuestros, huidas, un amor imposible y desgraciado, muertes súbitas, sacrificios y una paternidad oculta que se desvela en el desenlace. Una novela movidita con todos elementos suficientes para componer el más desaforado drama romántico.

Toca además los temas fundamentales de la cultura del XIX en el Nuevo Mundo: la dialéctica entre el salvaje terrible y el buen salvaje, la confrontación naturaleza/civilización, la asimilación rápida de los valores del conquistador (catolicismo, supremacía blanca solapada y cultura europea) y la mixtura de dos culturas muy diferentes, con su riqueza y su problemática.

La estructura es clásica y ordenada. Primero se presentan y describen sucesivamente el país, las tribus que lo habitan, las tribus, la familia de la protagonista y la bella Cumandá. Luego comienza la trama que es como una montaña rusa de alternativas y sorpresas y finalmente, el desenlace del drama.

Una novela muy interesante, que se deja leer muy bien, escrita con un estilo potente y lleno de riqueza lingüística, que no llega a ser barroco. Un libro que inaugura toda una literatura y que recibió el aplauso de la crítica y los lectores nada más aparecer. León Mera la envió al presidente de la Real Academia de la Lengua de España, que le dió su beneplácito y ayudó a que se publicase en la Madre Patria. 

Juan León Mera (Ambato, 1832-1894) fué un escritor, pintor y político ecuatoriano. Su padre, un comerciante, abandonó a su madre durante el embarazo. Su infancia fué muy humilde, fué criado por su madre y educado en casa por su tío abuelo. A los veinte años, viajó a Quito para aprender a pintar, su primera vocación.

También le llamó la literatura y a los veintidós años publicó sus primeros poemas en el diario «La Democracia». Hombre con iniciativa y talento, hizo casi de todo en su país: compuso la letra del himno nacional, fundó la Academia Ecuatoriana de la Lengua, fue gobernador de la provincia de Cotopaxi, senador, presidente de la Cámara del Senado y del Congreso Nacional.

Escribió además  poesía, ensayo y siete novelas, entre las que se encuentra «Cumandá», la primera novela ecuatoriana, sobre la que hay una versión cinematográfica, una ópera y un ballet.
             
Juan León Mera
           
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 14 de mayo de 2018

El orden natural de las cosas - António Lobo Antunes


Título: El orden natural de las cosas
Autor: António Lobo Antunes
 

Páginas: 332
 

Editorial: Debolsillo

Precio: 10,95 euros 
 

Año de edición: 2017 

Aquí os traigo un libro curioso, una novela escrita de una forma diferente, alternativa, que se sale de las normas habituales tanto que puede costar un poco hacerse con ella al inicio.

La obra está dividida en cinco libros y por ellos desfila la misma nomina de personajes variopintos: un antiguo policía de la PIDE (policía secreta de Salazar) que por encargo de un escritor vigila a un funcionario gris el cual mantiene una extraña relación con una joven diabética a la que su enfermedad le causa muchos trastornos; el padre de la joven, un antiguo minero ya mayor, perturbado, con alucinaciones y conducta delirante; un militar acusado falsamente de conspirar contra el régimen… así hasta diez personajes aparentemente cotidianos que llevan una existencia plana con un denominador común: la soledad.

Son todos ellos disparatados, incongruentes, excéntricos y van enfocando los escasos sucesos de sus vidas desde puntos de vista diferentes. Encontramos descripciones amplias pero sin detalles profundos del carácter y de las enfermedades de los personajes según los viven o los imaginan ellos, de una forma exagerada, un tanto grotesca, como reflejando el sinsentido de la vida.

En cada libro el autor nos va relatando los mismos hechos pero con visiones muy subjetivas de los distintos personajes, que van intercalando deseos, recuerdos, fantasías, y mezclando tiempo e historias. Con esto da cuerpo a un relato desestructurado, en forma coral, pero dentro del cual se mantiene el orden natural de las cosas.

Está escrito con una buena dosis de ironía, es sarcástico y mordaz con los personajes; eso se combina con descripciones de paisajes de Portugal, de las antiguas colonias y ciudades con casas deterioradas y comercios viejos, reflejo de un pasado de esplendor, que llevan adheridas un aire decadente y un tono claro de nostalgia.

La prosa es bella y enrevesada a partes iguales, irónica y descriptiva, lenta y entretenida; con estos ingredientes contrapuestos nos ofrece una agradable lectura. El libro forma parte de una trilogía escrita en 1992 y que sigue manteniéndose actual, ha soportado bien el paso del tiempo.

 
António Lobo Antunes en Angola

António Lobo Antunes nació en Benfica en 1942, cuando era un barrio periférico de Lisboa. Es licenciado en Medicina y especialista en Psiquiatría. Ejerció dos años en Londres y en los años 70 participo en la fase final de la guerra colonial en Angola como oficial médico. Estos dos hechos, su experiencia psiquiátrica y su pasado militar se reflejan a menudo en sus novelas. Escritor tardío, su primera novela la publicó con 37 años.

Lector y fumador impenitente, vive en Lisboa, en una casa donde los libros se comen las paredes y se dedica en exclusiva a la literatura y al periodismo. Escritor prolífico, ha publicado más de treinta novelas, siempre ambientadas en Portugal o en las antiguas colonias africanas, y numerosos artículos. Ha recibido numerosos premios, entre otros, el Premio Camões y se le considera uno de los candidatos habituales al premio Nobel de Literatura.

https://www.thedailybeast.com/the-land-at-the-end-of-the-world-by-antonio-lobo-antunes-reviewed
António Lobo Antunes (foto AP)

Publicado por John Smith.